Un buen mentor no es el más famoso, sino el que mejor encaja con el siguiente paso que tienes que dar. Estas cinco preguntas te ayudan a decidir.
1. ¿Ha hecho lo que yo quiero hacer?
Busca a alguien que haya recorrido un camino parecido al que tienes por delante, y hace no demasiado: los consejos caducan. Un fundador que lanzó una empresa hace diez años en otro mercado aportará menos que otro que lo hizo hace dos en el tuyo.
2. ¿Puede darme algo que una IA no me da?
Una IA ya te explica conceptos. Pregúntate si esa persona aporta criterio, contactos o una visión del sector que no encuentras en un libro. Si lo único que ofrece es información, no necesitas un mentor.
3. ¿Me dirá la verdad?
Lee sus artículos, su perfil y, si puedes, habla con alguien que haya trabajado con él o ella. Un mentor que siempre te da la razón es un amigo amable, no un mentor.
4. ¿Hablamos el mismo idioma y tenemos horarios compatibles?
En MiMentor cada perfil indica idiomas y especialidades. Elige uno con el que puedas conversar con comodidad y con quien puedas reunirte de forma regular, aunque sean 45 minutos cada dos semanas.
5. ¿Qué haré distinto dentro de tres meses?
Antes de empezar, escribe un objetivo concreto: «tener los primeros diez clientes», «cambiar de sector», «presentar mi tesis». Un buen mentor te ayuda a convertirlo en pasos y a revisar el avance.
Prueba antes de comprometerte
Puedes empezar hablando con el asistente de IA del mentor, que refleja su estilo de razonar, para ver si conecta contigo. Recuerda que es una IA: no es la persona ni sustituye el asesoramiento de un profesional cualificado en materias legales, médicas, financieras o psicológicas. Si te convence, reserva una sesión con el mentor.
Y una última idea: tener más de un mentor es normal. Uno para la estrategia, otro para el oficio, otro para los contactos. Cada uno te guía en una parte del camino.
